Posteado por: rolandoaguillon | enero 5, 2011

Propósitos para una buena Nutrición


 

¿Te sientes culpable luego de los excesos navideños y te gustaría recuperar la forma? ¿Estás dispuesta a hacer cambios? Empieza el nuevo año y con él los buenos propósitos. Aquí tienes varias ideas nutricionales para arrancar con pie derecho.

  1. Duerme más

Las investigaciones han demostrado que la falta de sueño puede afectar al apetito. Dormir poco disminuye la producción de la hormona llamada leptina (que alerta de que estás llena) y aumenta la producción de la hormona del hambre.

Date un gusto sin sentir culpa

No hay nada malo en darse un homenaje de vez en cuando. No deberías ser tan estricta como para dejar de comer lo que te gusta. Es bueno para el ánimo comer aquello que te da placer, intenta simplemente ser prudente con las cantidades. Compra por unidades, sobre todo si no eres de las que se conforma con un bocadito…

Bebe más agua

Los riñones hacen un excelente trabajo desintoxicando el organismo, pero deberíamos llegar a los seis u ocho vasos de agua diarios para evitar la deshidratación, que puede causar letargo físico y mental. Cuando sentimos sed significa que ya estamos deshidratados, de modo que no llegues a ese punto.

Come más fruta y verdura

Lo ideal es llegar a las cinco piezas diarias, así que haz un esfuerzo e incorpora en tu dieta una macedonia, una sopita de verduras o una manzana más.

Pásate a lo integral

Empieza por los cambios pequeños, cambia el pan, las pastas y el arroz por su versión integral. Esto produce beneficios ya que los alimentos integrales tienen mucha vitamina E y fibra y el control de los niveles de azúcar en la sangre que proveen ayuda a dominar mejor los antojos.

Desayuna

Los estudios demuestran que la gente que se salta el desayuno es propensa a consumir más calorías a lo largo del día a pesar de haberse saltado una comida. Comer un buen desayuno cada mañana es una excelente manera de poner en marcha el metabolismo y de ayudarte a alcanzar el aporte de leche diario recomendado; constituye también una ocasión ideal para aumentar el consumo de frutas.

Piensa antes de comer

Aprende a ser un poco más disciplinada. ¿De verdad tienes hambre? Si es así, piensa en lo que debes comer: algo pequeño y dulce no te saciará. Volverás a sentir hambre pasado tan solo un rato. Si quieres comer porque estás aburrida, búscate una actividad.

Come sin prisas

Al comer, tu cerebro tarda algún tiempo en recibir el mensaje de que está lleno. Las hormonas del intestino se liberan mientras el estómago se llena y se dilata. Estas hormonas mandan los mensajes de saciedad, lo que provoca el deseo de dejar de comer. Si comes muy rápidamente puedes alcanzar el grado de saciedad antes de que el mensaje llegue al cerebro, sintiéndote hinchada posteriormente


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: